Por María de los Ángeles Casafus Carrillo
Consultora Espiritual, Movimiento Laudato Si’

El Tiempo de la Creación es un tiempo de gracia que todas las iglesias cristianas, en diálogo ecuménico, ofrecen a la humanidad para que renueve la relación con el Creador y con la creación.

En otras palabras, el Tiempo de la Creación es la celebración ecuménica anual de oración y acción por nuestra casa común.

¿Cuándo nos reuniremos?

El Tiempo de la Creación comienza el 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, y termina el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, el santo patrono de la ecología amado por muchas denominaciones cristianas.

Los individuos y las comunidades están invitados a participar a través de la oración, los proyectos de sostenibilidad y la incidencia.

  • Oración: Organiza un encuentro ecuménico de oración que una a todos los cristianos para cuidar nuestra casa común.
  • Sostenibilidad: Dirige un proyecto de limpieza que ayude a que toda la creación prospere.
  • Incidencia: Alza tu voz por la justicia climática participando o liderando una campaña en curso, como el movimiento de desinversión de combustibles fósiles.

Te invitamos a programar tu propia participación en la temporada. Como primer paso, visita tiempodelacreacion.org. Allí encontrarás la guía oficial de la celebración del Tiempo de la Creación, una amplia gama de recursos y un formulario para registrar tus eventos.

MIRA: ¿Qué es el Tiempo de la Creación?

¿Por qué es importante?

Actuar durante el Tiempo de la Creación es vivir nuestra fe.

Jesús exhorta a los creyentes a trabajar por el bien común, lo que requiere dignificar la vida en todas sus formas, cuidar la casa común, comprometerse con la construcción de sociedades más justas, solidarias, fraternas y en paz, entre otros aspectos fundamentales.

A menudo, cuando se habla de creación se relaciona con la naturaleza, los animales, los paisajes, el sol, la luna, pero pocas veces se toma conciencia que el ser humano es el culmen del trabajo creador del Padre, “vio entonces Dios todo lo que había hecho y todo era muy bueno” (Gn 1,31), nos dice la Sagrada Escritura, dando a entender que Dios, después de la creación del hombre y de la mujer se complace al ver todo su trabajo.  

Respecto a esto, es importante mencionar que, en la Biblia, hay diferentes referencias a la obra creadora del Padre, quién hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos (Rm 4,24) y, además, con amor lo dispone todo para sustentar y promover la armonía: “Fíjense en las aves del cielo; ni siembran ni cosechan ni guardan en graneros, y sin embargo el Padre celestial las alimenta” (Mt 6,26).

Es decir, no solo es un Dios creador, sino un Padre amoroso que cuida con ternura la obra de sus manos y tiene un sueño de fraternidad para la humanidad entera.

De acuerdo con lo anterior, el Tiempo de la Creación es una celebración que permite que todas las personas nos reconozcamos “obra del acto creador del Señor”, contemplemos la naturaleza y todo lo que habita en ella, y cuidemos nuestra Casa Común.

Es necesario que todos los creyentes nos integremos a la celebración del Tiempo de la Creación. Dado que “lo que era bueno a los ojos de Dios se ha convertido en una cosa explotable en las manos del hombre”, y es urgente que todos nosotros los cristianos implementemos acciones concretas con el cuidado y preservación.

MIRA: Cómo la familia cristiana mundial se une durante el Tiempo de la Creación

La historia del Tiempo de la Creación

En 1989 el Patriarca Ecuménico Dimitros I proclamó el 1 de septiembre como el Día de Oración por la Creación para los ortodoxos.

Posteriormente, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) extendió la celebración hasta el 4 de octubre, día de San Francisco de Asís. Por su parte, en 2015 el Papa Francisco hizo oficial el Tiempo de la Creación para la Iglesia Católica Romana. 

Al respecto, el Papa Francisco expresó en 2015:

“La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará anualmente, ofrecerá a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos. La celebración de la Jornada en la misma fecha que la Iglesia Ortodoxa será una buena ocasión para testimoniar nuestra creciente comunión con los hermanos ortodoxos”.

Cada año, líderes cristianos de todo el mundo animan a los fieles a participar en el Tiempo de la Creación.

En 2020, en su bendita carta de año nuevo, Bartolomé I de Constantinopla invitó a los hombres y mujeres ortodoxos a aprovechar el nuevo año para actuar en favor de la creación y evitar más daños ecológicos a la Tierra de Dios.

“La lucha por la protección de la creación es una dimensión central de nuestra fe. El respeto al medio ambiente es un acto de doxología del nombre de Dios, mientras que la destrucción de la creación es una ofensa al Creador, totalmente irreconciliable con los principios básicos de la teología cristiana”, escribió.

“Hacemos un llamamiento a los jóvenes ortodoxos para que se den cuenta de la importancia de vivir como cristianos fieles y contemporáneos”.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, pide sistemáticamente a los fieles que celebren también el Tiempo de la Creación.

En 2019, describió la crisis climática como “el mayor desafío al que nos enfrentamos nosotros y las generaciones futuras”, y pidió a los cristianos de todo el mundo que lucharan contra el cambio climático con mayor urgencia y solidaridad durante todo el año, pero especialmente durante el Tiempo de la Creación.

Un tema nuevo cada año

Cada año, el Comité Directivo Ecuménico sugiere un tema y proporciona recursos que orientan la celebración del Tiempo de la Creación; en 2019 el tema fue “Red De Vida”.

El tema de 2020 fue “Jubileo Por La Tierra”.  Se trató de un año marcado por una nueva realidad, en la que todos los seres humanos recordamos que somos vulnerables y que, además, necesitamos de los otros para subsistir, la pandemia de COVID 19, aún con todo el dolor causado fue y sigue siendo, una oportunidad para que todos volvamos los ojos a Dios.

Con alegría, pudimos constatar que durante el Tiempo de la Creación 2020, miles de personas y comunidades participaron en eventos vivificantes, iluminando el camino de nuestras hermanas y hermanos más vulnerables, que buscan esperanza en medio de una pandemia y del recrudecimiento de la crisis climática, entre otras crisis que afectan a nuestro mundo.

Para este año, el tema propuesto es: “¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios”. Oikos es la palabra griega que significa “hogar” o “casa”; así mismo, el símbolo propuesto es la Tienda de Abraham, que representa nuestro compromiso de preservar un lugar para todos los que comparten nuestra casa común: 

¿Quiénes pueden participar en la celebración del Tiempo de la Creación?

Todos: creyentes y no creyentes. Porque todos estamos llamados a vivir en armonía, siendo custodios responsables de nuestra casa común, lo que implica que todos debemos comprometernos en el cuidado de la vida en todas sus formas, recordemos que cuidar no solo se refiere a proteger, sino que necesariamente implica amar, contemplar y sentirse parte de la obra creadora de Dios. 

Te invitamos a que te animes y hagas parte de esta celebración a nivel personal, familiar y comunitaria. Comparte publicaciones en redes sociales con el hashtag #SeasonofCreation o #TiempoDeLaCreación. Y no olvides encomendar este tiempo al Señor con la Oración para el Tiempo de la Creación 2021.